Niveles de Ruido en el aula y Salud Humana. ¿Qué efectos tiene y cómo podemos regularlo?

Actualizado: 16 abr


Resumen

  • Como escuela, tenemos problemas de ruido en las aulas.

  • Los niveles de ruido están alcanzando niveles peligrosos para la salud e interfieren con un desarrollo efectivo de la enseñanza y el aprendizaje.

  • Los estudiantes de jornada completa prácticamente viven en sus salas y recintos escolares, por lo que el ruido puede volverse un factor de estrés crónico que pone en riesgo su salud física y psicológica.

  • El estrés crónico en el organismo es compensado mediante la Tolerancia Nerviosa, o "acostumbramiento", que reduce la percepción del problema y que produce una escalada en el volumen de voz utilizado para conversar y trabajar en clases. Así podemos entender por qué algunos estudiantes hablan a gritos incluso cuando se encuentran en el patio o en un ambiente menos ruidoso.

  • A un mes y medio del inicio de clases, cuando los estudiantes ya se han conocido o reencontrado, las relaciones sociales están a toda marcha y los docentes debemos encontrar estrategias saludables para ayudar a los estudiantes a reconocer sus problemas de ruido y sus riesgos potenciales, mientras los involucramos activamente en su regulación. Las estrategias punitivas solo agravan el problema y deterioran innecesariamente la relación entre el grupo curso y el equipo docente (profesores, inspectores, auxiliares).

  • Existen diferentes aplicaciones digitales que permiten medir el ruido ambiental. Algunas permiten hacer registros precisos para luego analizar los datos; otras permiten comunicar al grupo el nivel de ruido en el que se encuentran, mediante distintos formatos. En este artículo presentamos la app que nosotros estamos probando.


Efectos del ruido sobre la salud.

" El ruido ambiental se ha convertido en uno de los contaminantes más molestos de la sociedad moderna que incide directamente sobre el bienestar de la población. Las personas sometidas a grandes ruidos de forma continua, experimentan serios trastornos fisiológicos, como pérdida de la capacidad auditiva, alteración de la actividad cerebral, cardíaca y respiratoria, trastornos gastrointestinales, entre otros. Además se producen alteraciones conductuales tales como perturbación del sueño y el descanso, dificultades para la comunicación, Irritabilidad, agresividad, problemas para desarrollar la atención y concentración mental (12). " (Platzer et al, 2007) (*)


" ...cuando la educación se desarrolla es en un ambiente ruidoso se dispersa la atención, hay retardo en el aprendizaje, dificultad en la comunicación oral y la habilidad para la lectura y en los casos extremos se observa el aislamiento del individuo y poca sociabilidad." (Rodríguez et al, 2018) (**)



¿Cómo se produce?

Probablemente todo docente conoce la tendencia natural de los jóvenes a hablar e interactuar en clases, lo cual por supuesto es muy sano y deseable para la manifestación y evolución de las ideas alternativas. Todo docente también habrá experimentado el conocido efecto de la tolerancia nerviosa sobre los niveles de ruido dentro del aula: una conversación a volumen moderado puede pasar rápidamente a transformarse en griterío si los estudiantes comienzan a elevar poco a poco su volumen para hacerse escuchar por sobre otras conversaciones cercanas.

También los docentes sabemos que nuestro volumen de voz debe ser el adecuado para que todos en el grupo puedan escucharnos adecuadamente, y lo mismo le pedimos a los estudiantes cuando presentan sus trabajos, o hacen preguntas, o emiten comentarios o respuestas; acostumbrarse a estos niveles altos por imitación o repetición puede ser muy fácil.

La acústica del aula es otro factor relevante. Ya sea que estemos en el gimnasio, en la cancha o en una sala cerrada, el diseño del espacio y los materiales de construcción pueden producir diferentes efectos en la propagación del sonido, y pueden contribuir a generar un espacio ruidoso.


¿Cómo regularlo en el aula?


Comencemos por reconocer que las medidas punitivas o coercitivas que restrigen la comunicación y/o la interacción entre seres altamente sociales como es la infancia y la adolescencia, están destinadas al fracaso: solo agravan el problema y deterioran las relaciones entre pares y la relación entre los estudiantes y el equipo docente (profesores, inspectores, auxiliares).* Algunas personas podrían estar a favor de la estrategia del silencio absoluto durante la clase, lo cual debe ser reforzado con algún tipo de sanción a la persona que no lo cumpla. Otras personas estarán a favor de un modelo de clase con mucha escritura a mano, largas listas de ejercicios o actividades de lectura silenciosa en que el estudiante está constantemente ocupado y contra el tiempo, lo cual genera desgaste físico y emocional en los estudiantes, reduce la interacción entre pares, la motivación y la espontaneidad en las respuestas, condiciona la conducta mediante las calificaciones y por supuesto, genera un alto volumen de trabajo de revisión y devolución en el equipo docente. Otras personas optarán por estrategias mixtas o flexibles en que se intercalan diferentes estrategias del tipo premio/castigo, utilizando como mecanismos reguladores la calificación, la anotación negativa, la entrevista con inspectoría, la citación del apoderado, la condicionalidad y la llamada "solicitud de cambio de establecimiento". Incluso se puede intentar disfrazar las estrategias coercitivas/punitivas mediante un lenguaje positivo de premio, estímulo, recompensa, reconocimiento, cuadros de honor, y otras, en las que se discrimina a los estudiantes que se enmarcan dentro de la conducta deseada y aquellos que no, con beneficios de distinto tipo a los que sí, y consecuencias negativas (o ausencia de reconocimiento) a los que no. Es evidente que algo no funciona bien cuando un grupo de estudiantes en edad infantil o adolescente siente que está siendo castigado o, en el mejor de los casos, ignorado, por su conducta dentro de la escuela, su escuela, que debería ser el espacio adecuado para equivocarse, y para reconocer y superar sus dificultades.

No hay receta mágica en este artículo.

Todos los docentes enfrentamos el desafío de lograr ambientes armónicos en los que se combinan la alta actividad social, el interés, la motivación, las emociones, el descubrimiento, el hacer, el revisar y rehacer, el aprender con otros, el presentar, el discutir, el concordar y todo lo que implica ser humano crítico, reflexivo y participativo de sus grupos sociales y la sociedad en general.

Con respecto a la infraestructura y acústica del establecimiento, no es fácil ni rápido ni económico modificar este factor, pero podemos reconocer su existencia, iniciar acciones para su reconocimiento institucional y adoptar estrategias conductuales correctivas.

Sería muy interesante leer sus comentarios sobre como enfrentar los problemas de ruido en las aulas.


La APP

Para intentar moderar los niveles de ruido dentro del aula, sin caer en acciones coercitivas o punitivas, hemos comenzamos a probar una aplicación digital muy atractiva llamada bouncy balls, la cual informa al curso el nivel de ruido mediante pelotitas que saltan y se agitan.

Esta app permite regular la sensibilidad del micrófono para ajustar el "nivel de riesgo" que se adoptará en el aula, así como otras configuraciones como el aspecto de las pelotitas, el tipo de notificaciones para cuando se alcanza el nivel de riesgo, y otros.

Al inicio de la prueba, los estudiantes se interesan en hacer saltar las pelotitas con golpes en la mesa y gritos al aire, lo cual puede empeorar la situación que se quiere corregir, pero una vez pasada la novedad, y luego de presentarles las posibles consecuencias de la exposición prolongada al ruido, los estudiantes responden bajando su aporte al ruido general.

Beneficios

  • app online, carga en cualquier navegador bouncy balls

  • carga rápida en notebooks y celulares

  • interfaz sencilla e intuitiva.

Problemas

  • requiere una pantalla o monitor en el aula, conectada a un computador o celular con internet.

  • Requiere además un periodo de socialización y adaptación hasta que los estudiantes lo utilicen como un indicador y no como un juego.



(artículo en desarrollo)






12. Normas de la Comisión Electrotécnica Internacional (IEC ), publicaciones No 651 y No 804.1a Ed 1985.


3. Guías para el ruido urbano-Documento guía al Department of the Protection of the Human Environment, Occupational and Environmental Health, Organización Mundial de la Salud, Ginebra, Suiza 1995.


(*) Tomado de Platzer M, Usbeth, Iñiguez C, Rodrigo, Cevo E, Jimena, & Ayala R, Fernanda. (2007). Medición de los niveles de ruido ambiental en la ciudad de Santiago de Chile. Revista de otorrinolaringología y cirugía de cabeza y cuello, 67(2), 122-128. https://dx.doi.org/10.4067/S0718-48162007000200005


(**) Tomado de

Rodríguez I, Valdés , Hernández X, Ancheta H, Elizástegui T. 2018.. El ruido y la salud en la Escuela latinoamericana de Medicina como universidad saludable. Panorama Cuba y Salud 2018;13 (Especial): 488-491






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